Alimentación del Bebé

Lactancia Materna
El mejor alimento para el recién nacido es la leche materna.
Lo ideal es colocarlo al pecho nada más nacer, dentro de las dos horas siguientes al nacimiento.
Es cuando el bebé tiene el instinto más a flor de piel y favorece el vínculo de apego con la madre.
Es fundamental para una lactancia exitosa que el bebé se agarre adecuadamente al pecho. Hay varias posturas posibles, pero siempre el bebé debe cubrir una buena porción de la areola del pecho con su boca.

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Las ventajas en nuestro medio de la lactancia natural, para las madres y los recién nacidos, se resumen en los siguientes puntos:

Beneficios para la madre
Promueve la involución uterina.
Disminuye el riesgo de cáncer de mama antes de la menopausia.
Disminuye el riesgo de cáncer de ovario antes de la menopausia.
Disminuye el riesgo de osteoporosis.
Disminuye los gastos familiares.

Beneficios para el recién nacido
Disminuye el riesgo de:
Eccema (de 2 a 7 veces).
Infección urinaria (de 2,5 a 5,5 veces).
Diabetes tipo 1 (2,4 veces).
Gastroenteritis (3 veces).
Enfermedad inflamatoria intestinal (de 1,5 a 1,9 veces).
Otitis media (2,4 veces).
Linfoma Hodgkin (de 1,8 a 6,7 veces).
Infección respiratoria baja (de 1,7 a 5 veces).
Sepsis (2,1 veces).
Muerte súbita del lactante (2 veces).
Hospitalización (3 veces).
Mejora el desarrollo cognitivo.
En una revisión publicada por la Organización Mundial de la Salud en 2007 se concluye que la lactancia materna disminuye significativamente la presión arterial, los niveles de colesterol total, la obesidad y la diabetes tipo 2 en adultos y aumenta el cociente intelectual.