Los 5 sentidos en tu bebé recién nacido.

La vista

Los bebés recién nacidos no ven ni conocen los colores tal y como los vemos los adultos. Perciben sensaciones visuales que no se pueden entender como colores en sí pero está demostrado que son los colores brillantes los que captan más su atención.

En el caso de las formas, no las distinguen hasta los seis meses de vida.

 

El oído

Antes de nacer, ya oyen.

Es uno de los sentidos más desarrollados en el recién nacido.

Justo en el momento del nacimiento, parte del líquido amniótico permanece en los oídos causando una sordera temporal que desaparece a las pocas horas de vida.
los sentidos en el bebe

El gusto

Lo primero que los bebés empiezan a distinguir en cuestión de sabores es entre dulce y salado.

Estudios demuestran que entre lo salado y lo dulce, un bebé siempre escogerá el sabor más dulce.
Según los expertos, esto se debe a que la leche materna es muy dulce.
El tacto

El tacto es el sentido más desarrollado del recién nacido.

Durante el amamantamiento, el sentido del tacto es especialmente intenso.

El tacto es el sentido que permite al bebé estar en contacto con el exterior.

Gracias al tacto, el bebé aprende a conocer las caricias, el bienestar, el calor, los abrazos, el cariño… recibe todo a través del tacto. Por eso, el contacto es lo más importante durante los primeros días de vida.

El olfato

Los estudios demuestran que el recién nacido, en el momento de nacer, se deja guiar por el olfato para identificar la leche de su mamá.

De hecho, si nada más nacer, colocamos al bebé encima de su mamá, él sólo se irá arrastrando por su torso, guiado por el olor del calostro, hasta que alcance el pezón. Es lo que se conoce como “arrastre al pecho”.

 

Los 5 sentidos de tu bebé.

La vista
Los bebés recién nacidos no ven ni conocen los colores tal y como los vemos los adultos. Perciben sensaciones visuales que no se pueden entender como colores en sí pero está demostrado que son los colores brillantes los que captan más su atención.
En el caso de las formas, no las distinguen hasta los seis meses de vida.    

El oído
Antes de nacer, ya oyen.
Es uno de los sentidos más desarrollados en el recién nacido.
Justo en el momento del nacimiento, parte del líquido amniótico permanece en los oídos causando una sordera temporal que desaparece a las pocas horas de vida.    

El gusto
Lo primero que los bebés empiezan a distinguir en cuestión de sabores es entre dulce y salado.
Estudios demuestran que entre lo salado y lo dulce, un bebé siempre escogerá el sabor más dulce.
Según los expertos, esto se debe a que la leche materna es muy dulce.   

El tacto
El tacto es el sentido más desarrollado del recién nacido.
Durante el amamantamiento, el sentido del tacto es especialmente intenso.
El tacto es el sentido que permite al bebé estar en contacto con el exterior.
Gracias al tacto, el bebé aprende a conocer las caricias, el bienestar, el calor, los abrazos, el cariño… recibe todo a través del tacto. Por eso, el contacto es lo más importante durante los primeros días de vida.    

El olfato
Los estudios demuestran que el recién nacido, en el momento de nacer, se deja guiar por el olfato para identificar la leche de su mamá.
De hecho, si nada más nacer, colocamos al bebé encima de su mamá, él sólo se irá arrastrando por su torso, guiado por el olor del calostro, hasta que alcance el pezón. Es lo que se conoce como “arrastre al pecho”.