Alimentación con biberón

En el caso que no sea posible la alimentación materna, cuando hay una contraindicación médica para el amamantamiento o cuando la madre ha decidido no lactar a su bebé, las leches maternizadas artificialmente, también conocidos como fórmulas de inicio, pueden proporcionar una nutrición adecuada al recién nacido.
Al igual que el pecho, el biberón debe darse al bebé con afecto, amor y entrega para conseguir establecer la relación emocional tan importante entre la madre, el padre y el hijo, favorecer el contacto piel con piel y el contacto visual. Deben respetarse también dentro de lo posible las características de cada niño, sus ciclos de sueño y su apetito en cada toma.

bebe tomando biberon

Que leche se debe utilizar.
Existen múltiples variedades de leches maternizadas artificialmente a tu disposición. Tu pediatra será el encargado de aconsejarte cuál será la mejor formula para tu bebé.

 

Que material necesito.

Este es el equipo básico necesario:

Biberones: Lo ideal son biberones con boca ancha para facilitar el lavado y que puedan ser esterilizados fácilmente con cualquier método. Siempre usa marcas de confianza, no compres en bazares biberones que no cumplan con las normas CE, recuerda que pueden ser tóxicos.
En nuestras tiendas únicamente encontrarás productos totalmente homologados y que cumplen todas las normas sanitarias.
Tetinas: Hay de varias formas de tetinas, algunas vienen con válvula para la entrada de aire, que evita que se forme vacío en el biberón mientras el bebé succiona.
Cepillos de limpieza: Necesitarás cepillos especiales para el lavado que evitarán que la leche quede adherida a las paredes o a la tetina.
Calentadores eléctricos y termo-biberones: También existen equipos eléctricos para calentar los biberones a la temperatura adecuada, que evitarán pérdidas de tiempo, lo mismo que los termo-biberones, que mantienen la temperatura por varias horas, ideales para los paseos y viajes cortos.

biberon

Como se prepara un biberón
Para empezar debemos tener el biberón y la tetina limpios. Si se limpian bien con agua caliente y jabón; no es necesario esterilizarlos.
Si se quiere esterilizarlos de vez en cuando hay dos formas de hacerlo:
En caliente: hervir en agua durante 10-15 minutos el biberón y durante 5 minutos la tetina.
En frío: sumergir el biberón y la tetina en un recipiente con cierta cantidad de agua y una sustancia química para esterilizar biberones que puede comprarse en farmacias, manteniéndolos sumergidos durante una hora y media. El agua se cambia cada 24 horas.

No olvide lavarse bien las manos antes de comenzar.

Se calienta agua hasta que está templada y se añade al biberón hasta alcanzar la cantidad deseada. ¡Cuidado si utiliza un microondas! Puede calentarse mucho el agua y quemar al bebé.

Una vez que el biberón tiene la cantidad deseada de agua, se añade un cacito de polvo raso por cada 30 cc (mililitros) de agua. Serán cazos rasos, sin monte y sin presionar o comprimir el polvo.

Se agita el contenido del biberón hasta que la leche en polvo esté homogéneamente disuelta.

Se comprueba siempre la temperatura de la fórmula dejando caer unas gotas sobre el dorso de la mano. Si la temperatura no resulta agradable, se debe dejar enfriar hasta que así sea.

En el caso de fórmulas en presentación líquida, sólo hay que calentarlas siguiendo las mismas instrucciones.

A continuación, ofrecemos el biberón al bebé, teniendo la precaución de que la tetina esté siempre llena de leche y no contenga aire.

Normas generales:
Suele hervirse el agua del grifo, no más de 5-10 minutos y dejar que se enfríe, o utilizar agua mineral de baja mineralización, porque no todas son adecuadas (conviene consultar la etiqueta del agua, por si indica que es apta para preparar biberones o consultarlo al pediatra). En zonas donde el agua pueda no ser adecuada, consulte con su pediatra el uso de aguas embotelladas o utilice fórmulas líquidas ya preparadas.
De cara al cálculo de la leche que debe tomar el bebé, hay que tener en cuenta que las cifras señaladas en los botes de leche adaptada son sólo orientativas.
Todos los niños son diferentes y dos niños de la misma edad no tienen por qué tomar la misma cantidad de leche.
Es recomendable no forzar a comer a los niños. Si considera que su niño come muy poco, consulte con su pediatra.
Si un niño termina todos los biberones, es posible que requiera un incremento en la cantidad de la leche que se le administra. En caso de utilizar fórmula en polvo, los aumentos serán de cacito en cacito, es decir, aumentará la cantidad preparada en cada biberón de 30 en 30 cc.

CANTIDADES ORIENTATIVAS
Proporciones: añadir un cacito de polvo por cada 30 cc. de agua.

Volumen orientativo por toma en nacidos a término de peso adecuado:
Primer día de 10 a 15 cc
Segundo día 20 cc
Tercer día 30 cc
Cuarto día 40 cc
Quinto día 50 cc
Sexto día 60 cc
Durante el primer mes: 150 mL por kilogramo de peso y día.
Si se utiliza leche en polvo, preparar biberones de 30, 60, 90 o 120 cc añadiendo 1, 2, 3 ó 4 cacitos de polvo, respectivamente. Tirar lo que sobre del biberón tras la toma.